Niebla sobre el monte y cafetos en la finca La Neblina, en Zea (Mérida, Venezuela), con Carlos Núñez de Boconó de espaldas, con la camiseta roja de la marca, hablando con dos personas entre las plantas

Café de Venezuela

Café de Venezuela de especialidad, tostado a diario en Madrid: Venezuela Campo Elías, Trujillo (lavado). En grano o molido para tu cafetera, en 250 g y 1 kg, con envío gratis en 24–48 h en península y Portugal.

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Café de Venezuela: de dónde sale

Venezuela fue uno de los grandes exportadores de café del mundo a principios del siglo XX, antes del petróleo, y después casi desapareció del mapa. El café sigue en las montañas: los Andes (Táchira, Mérida, Trujillo), Lara, que es hoy el estado que más produce, Portuguesa y las sierras de Monagas y Sucre en el oriente, entre 1.000 y 1.800 metros.

Las variedades son las clásicas, Typica, Bourbon, Caturra y Catuaí, casi siempre en proceso lavado en la finca, y la cosecha va de octubre a febrero. Con la producción en mínimos, el café venezolano de especialidad es hoy escaso y llega a Europa en cantidades pequeñas.

Boconó, la marca, lleva el nombre de un pueblo cafetero del estado Trujillo, en los Andes venezolanos. En la taza un buen venezolano es dulce, equilibrado y de acidez suave: chocolate, frutos secos, panela y fruta madura; es un café amable que gusta a quien viene del espresso.

Las regiones del café de Venezuela

Los Andes —Trujillo, Mérida y Táchira— son la imagen del café venezolano: laderas altas, humedad estable y temperaturas suaves. En Trujillo está Boconó, el pueblo que da nombre a nuestra marca; en Mérida, municipios como Zea, donde casi cada familia tiene o ha tenido matas de café.

Pero el estado que más café produce no está en la cordillera: es Lara, donde los Andes se acaban. Fedeagro lo pone a la cabeza de los estados cafeteros, por delante de Portuguesa, y dentro de Lara el municipio Andrés Eloy Blanco, con Sanare a unos 1.350 metros, es el que más café cultiva del país. También en Lara está Duaca, «la Perla del Norte», que desde 1877 despachaba trenes enteros de café hacia el puerto de Tucacas. En el oriente, las sierras de Monagas y Sucre completan el mapa. Lo contamos con detalle en café de Lara.

Del auge al renacer

Las primeras plantaciones de café documentadas en Venezuela son de 1784. Durante el siglo XIX y buena parte del XX el café fue el motor del país, y a principios del XX Venezuela llegó a exportar más café que Colombia; el techo llegó entre los años cuarenta y cincuenta, con cosechas de entre un millón ochocientos mil y dos millones de sacos.

Después vino un desgaste largo: entre 2006 y 2020 la producción cayó en más de un millón de quintales, porque al caficultor se le pagaba muy por debajo del precio internacional y sostener una finca dejó de salir a cuenta. Hoy el país vive la mayor expansión de su historia reciente, y casi nadie en España se ha enterado: está todo, con cifras y fuentes, en el renacer del café venezolano.

Venezuela por dentro: lo que vimos en el origen

Venezuela es el origen que mejor conocemos, porque es el nuestro. En abril de 2026 recorrimos los cafetales del municipio Boconó, en Trujillo; una finca familiar de Zea, en Mérida, para ver cómo se procesa el café de verdad (La Mesa de Palmarito); y los cafetales y viveros de Duaca, en Lara, donde se está resembrando para las cosechas de los próximos años. Las fotos de esta página son de esos viajes y de las fincas con las que hablamos.

Nuestros cafés de Venezuela

Venezuela Campo Elías, Trujillo: proceso lavado, variedad Typica, Caturra y Bourbon, a 1.200 metros. En la taza, cacao, chocolate, nuez.

Lo tostamos a diario en tandas pequeñas y cada bolsa sale con su fecha de tueste; si lo pides molido, dinos para qué cafetera y lo molemos al preparar el pedido. Todos nuestros orígenes, comparados uno al lado del otro, están en comprar café de especialidad.

Cómo preparar el café de Venezuela

Es un café amable que gusta a quien viene del espresso: cacao, chocolate y nuez, acidez suave, cuerpo medio. Perfecto en espresso, en cafetera italiana y con leche, y en filtro da una taza dulce y sin aristas para todo el día.

El café de Venezuela frente a otros orígenes

Venezuela es el origen del que nace el nombre de Boconó: tazas suaves, dulces y a cacao, con acidez contenida. Es un café de los que se beben solos, sin necesidad de leche ni azúcar.

Si quieres ese mismo perfil dulce con algo más de cuerpo, mira el café de Brasil. Si buscas un punto más de acidez sin perder el equilibrio, mira el café de Colombia. Y si los quieres ver todos con sus datos al lado, están en comprar café de especialidad.

Venezuela en la historia de Boconó

La marca se llama Boconó por un pueblo cafetero del estado Trujillo, en los Andes venezolanos. El nombre y el símbolo que llevamos en la bolsa vienen de ahí: la historia completa está en la diosa Icaque, y lo que ha pasado con el café del país en los últimos años, en el renacer del café venezolano. Boconó empezó en Venezuela en 2006, aprendiendo el café en las fincas; somos venezolanos, y por eso este es el origen que más de cerca seguimos.

Caficultores de Venezuela: las fincas que hemos visitado

Carlos Núñez ha recorrido en persona las zonas cafeteras de Trujillo, Mérida, Lara y Portuguesa. Estas son algunas de las fincas y de las familias que ha conocido; las fotos de las fincas y los vídeos de esta página son de esos viajes.

  • El caficultor Andrés Román García, agachado junto a un cafeto recién sembrado en su finca nueva de Boconó (Trujillo, Venezuela), con Carlos Núñez, de Boconó, y las montañas al fondo

    Boconó · Trujillo

    Andrés Román García

    Hacienda Santa María

    Uno de los mejores caficultores de Boconó, el pueblo de los Andes de Trujillo que da nombre a nuestra marca. Su finca principal es la Hacienda Santa María; en la foto está en otra, nueva, que acaba de sembrar. En el pueblo tiene además la cafetería Origen. En el IV Encuentro Internacional de Cafés de Especialidad Venezolano, en 2025, un honey de la Hacienda Santa María quedó sexto, con 89,05 puntos. Andrés es, además, uno de los creadores de Café y Paisajes Andinos (CAYPA), y su empeño, como contó a Unión Radio, es «retribuir esa pasión por el café a la nueva generación de jóvenes caficultores».

  • Samer Bou Hamdan entre los cafetos jóvenes de su finca La Neblina, en Zea (Mérida, Venezuela), con Carlos Núñez y Fabiana Contreras al fondo

    Zea · Mérida

    Samer Bou Hamdan

    Finca La Neblina

    Una finca espectacular en el municipio Zea, en los Andes de Mérida: cafetales en ladera que amanecen entre nubes, como anuncia su nombre. La cereza se recoge a mano. La foto que abre esta página es de sus cafetos.

  • El caficultor Nixon y Carlos Núñez, de Boconó, entre cafetos y plataneras en su finca del municipio Zea (Mérida, Venezuela)

    Zea · Mérida

    Nixon

    Otra finca de Zea que es un espectáculo: el café crece entre plataneras que le dan sombra, con las montañas de Mérida de fondo. En la foto, Nixon con Carlos Núñez entre sus cafetos.

  • Fabiana Contreras, de Boconó, y el caficultor Carlos Julio Rondón junto a un cafeto en la finca La Mesa de Palmarito, en Zea (Mérida, Venezuela)

    Palmarito, Zea · Mérida

    Fabiana Contreras y su familia

    La Mesa de Palmarito · 900 m

    La finca en la que se crió Fabiana, del equipo de Boconó, y que trabaja Carlos Julio Rondón. Hacen su propio abono con lombrices y germinan la semilla de café en la misma finca.

    Cómo se procesa el café en La Mesa de Palmarito

  • Cleiver Colmenárez, Carlos Núñez y el alcalde de Andrés Eloy Blanco, Wilmer Granadillo, sentados delante de los cafetales de la Finca Santo Cristo, en Sanare (Lara, Venezuela), al atardecer

    Sanare · Lara

    Cleiver Colmenárez

    Finca Santo Cristo · 1.600 m

    Cuarta generación de caficultores de su familia, en el municipio Andrés Eloy Blanco, la zona cafetera de Sanare. En la foto, delante de sus cafetales, con Carlos Núñez y el alcalde del municipio, Wilmer Granadillo, que nos acompañó en la visita.

    El café de Lara

  • Ramas de un cafeto cargadas de cereza verde y alguna ya madurando, a la sombra de árboles altos, en la finca del doctor Chávez en Duaca (Lara, Venezuela)

    Duaca · Lara

    Doctor Chávez

    Su finca, en la zona cafetera de Duaca (municipio Crespo), cultiva el café a la sombra de árboles altos y tiene su propio semillero y su beneficio.

  • Luis La Cruz junto a las hileras de plantones de café del vivero de la Hacienda Los Luises, en Guayabital, Biscucuy (Portuguesa, Venezuela)

    Biscucuy · Portuguesa

    Luis La Cruz

    Hacienda Los Luises · 1.150 m

    Cuarta generación en la Hacienda Los Luises, en Guayabital. El café convencional pasa por la secadora; el de especialidad se seca aparte, en camas dentro de un invernadero. Tiene además su propio vivero de plantones.

En vídeo

El valle de Boconó, en los Andes de Trujillo (Venezuela), en abril de 2026: la tierra que da nombre a Boconó Specialty Coffee.
Los cafetales de Boconó bajo las nubes de abril, en los Andes de Trujillo (Venezuela).
El valle de Boconó desde una ladera cafetera, con el río y el pueblo al fondo, en abril de 2026.
Fabiana Contreras y Carlos Julio Rondón en el germinador de La Mesa de Palmarito (Zea, Mérida).
Cleiver Colmenárez enseña la cereza de sus cafetos en la Finca Santo Cristo, en Sanare (Lara).
Recorrido por los cafetales de la Finca Santo Cristo, en Sanare (Lara).
El semillero de chapolas de café de la finca del doctor Chávez, en Duaca (Lara).

Preguntas frecuentes

¿Cómo es el café de Venezuela?

Boconó, la marca, lleva el nombre de un pueblo cafetero del estado Trujillo, en los Andes venezolanos. En la taza un buen venezolano es dulce, equilibrado y de acidez suave: chocolate, frutos secos, panela y fruta madura; es un café amable que gusta a quien viene del espresso.

¿Qué café de Venezuela vendéis?

Venezuela Campo Elías, Trujillo: proceso lavado, variedad Typica, Caturra y Bourbon, a 1.200 metros. En la taza, cacao, chocolate, nuez. Tostado a diario en Madrid, en grano o molido.

¿Para qué cafetera va bien el café de Venezuela?

Es un café amable que gusta a quien viene del espresso: cacao, chocolate y nuez, acidez suave, cuerpo medio. Perfecto en espresso, en cafetera italiana y con leche, y en filtro da una taza dulce y sin aristas para todo el día.

¿En qué formatos lo tenéis y cuánto tarda en llegar?

En bolsas de 250 g, para probarlo o alternar orígenes, y de 1 kg, que sale mejor por taza; también en la caja combinada de tres o más cafés de 250 g. El envío es gratis en península y Portugal y tarda 24–48 horas, así que llega con pocos días de tueste.

¿Enviáis café a Venezuela?

Sí. Lo preparamos en Madrid y lo enviamos con un transportista especializado; llega en una semana. El porte va por peso: 12 € hasta 1 kg, 24 € hasta 2 kg, 36 € hasta 3 kg, 48 € hasta 4 kg, 60 € hasta 5 kg, 120 € hasta 10 kg y 240 € por encima. Una bolsa de 1 kg, con su envase y la caja, cuenta como 1 kg y viaja por 12 €.

¿Por qué la marca se llama Boconó?

Por Boconó, un pueblo cafetero del estado Trujillo, en los Andes de Venezuela. De ahí vienen el nombre y el símbolo de la bolsa. La historia larga está en el artículo de la diosa Icaque, en la guía del café.

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